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Billie Holiday – Lady In Satin (1958)

Como ya sabrán estuve enamorado de Nana Caymmi, Marina Lima, Marisa Monte y un largo etcétera. Pero mi primer gran amor musical fue precisamente Billie Holliday, Lady Day, que además de su talento me parecía y me sigue pareciendo una mujer sumamente bella. Su vida, llena de tragedias, excesos y amores no correspondidos dan para escribir varios tangos, pero la voz de Billie, cargada de sentimiento en cada una de sus interpretaciones, es tan única e irrepetible que difícilmente cederá su lugar en el firmamento musical. El video de abajo ilustra la tremenda estrella que era Billie, en esa ocasión acompañada de músicos de la talla de Ben Webster, Gerry Mulligan, Coleman Hawkins, y Roy Eldridge.

Lady In Satin fue el penúltimo trabajo de Billie Holiday. Grabado en el mes de febrero de 1958, decidió llevar a cabo un disco con orquesta de cuerdas (en lugar de una orquesta de jazz) por primera vez en su carrera, eligiendo ella misma al hombre adecuado, un joven y casi desconocido arreglista llamado Ray Ellis. Este álbum es considerado como uno de los mejores discos del siglo XX.
El gran saxofonista Lester Young la bautizó con el cariñoso apodo de “Lady Day”. Ella, Eleanora “Billie” Holiday (1915-1959), le puso el de “Prez”. Eran los días felices, los últimos años treinta y los primeros cuarenta, cuando Billie Holiday deslumbraba con su voz sensual de corneta y su fraseo aún inigualado junto a Lester Young, Benny Goodman y otros grandes solistas en las mejores orquestas. Días en que Holiday, la mujer que hizo de la voz un instrumento más dentro del jazz, la que elevó la interpretación de canciones intrascendentes a la categoría de arte, era todo lo feliz que podía ser una mujer con un pasado marcado por una infancia de rechazo, prostitución y abusos, que no fue lo suficiente para desanimar su vocación por la música.
En los años treinta la joven Billie Holiday era la reina del jazz. No hacía proezas vocales pero su voz flexible jugaba con cada sílaba como si la hubiese escrito de su puño y letra. Para alcanzar el éxito, Billie tuvo que aguantar todo tipo de humillaciones por su doble condición de mujer y negra. Obligada a entrar por la puerta de servicio en los locales donde actuaba, estafada por empresarios y discográficas, Billie Holiday se metió en las drogas en una carrera hacia la muerte acelerada por el acoso de la policía antidroga y por sus relaciones sentimentales destructivas.
La Billie Holiday de los años cincuenta, a pesar de su fama, no era, ni de lejos, la de los días felices. Su voz había perdido elasticidad, volumen y timbre. Pero mientras sus cualidades vocales desaparecían, crecía su magnetismo, que alcanza gigantescas proporciones en Lady In Satin, el disco más controvertido de su carrera, una de las grabaciones más sobrecogedoras que jamás se haya oido.

En Lady In Satin, Billie Holiday quiso un nuevo sonido, de satén, que le ayudara a sacar lo mejor de su maltrecha voz. Escogió hacerlo con una orquesta de cuerda, eligiendo como arreglista y director a Ray Ellis. Quiso también que las canciones de Lady In Satin fuesen todas novedades en su ya amplio repertorio, y eligió un puñado de versiones que jamás había grabado. “For Heaven’s Sake” -escrita por una de las sopranos del coro que participó en el disco, Elise Bretton-, “The End Of A Love Affair” y, sobre todo, “I’m A Fool To Want You” han hecho crecer la leyenda de Billie Holiday tanto como su célebre “God Bless The Child”, un canto a la mujer autosuficiente que ella misma escribió muchos años antes pensando en su madre.
Lady Day canta los versos ajenos con tanto dolor como si hubiese vivido cada estrofa en sus propias carnes. Arropada por un fondo de violines, arpas, vientos y voces crepusculares, a años luz del swing sobre el que cabalgaba en sus mejores años, Lady Day se balancea, emborrachada de tristeza y de alcohol, fraseando sílabas que se arrastran con tempo propio, cargadas de un inmenso dolor.
En definitiva, Lady In Satin es un disco de una grandeza excepcional y, sobre todo, una oportunidad para redescubrir y disfrutar las interpretaciones de Lady Day, absolutamente conmovedoras, tristes y bellísimas. (Fuente reseña: http://lauvaylaparra.blogspot.com).

Trackslist:
01. I´m A Fool To Want You
02. For Heaven´s Sake
03. You Don´t Know What Love Is
04. I Get long Without You Very Well
05. For All We Know
06. Violets For Your Furs
07. You´ve Changed
08. It´s Easy To Remember
09. But Beautiful
10. Glad To Be Unhappy
11. I´ll Be Around
12. The End Of A Love Affair
13. The End Of A Love Affair (stereo, bonus track)