Archive for the ‘ Jazz ’ Category

Anna Maria Jopek – Haiku (2011)

500x500-000000-80-0-0 (2)Anna Maria Jopek y Makoto Ozone unen sus talentos para crear este maravilloso disco, melancólico hasta le tuétano, en una dimensión profunda e intimista del jazz. Uno de los discos más bellos que he escuchado este último año. Reconocimiento especial a Bernardo quien me la puso en carpeta nuevamente, ya que si bien yo ya conocía tangencialmente a Jopek, no le había prestado mucha atención, lo que demuestra que la vida da siempre segundas oportunidades. Gocen este disco.

Anna Maria Jopek (nacida el 14 de diciembre de 1970), es una cantautora y pianista polaca. Licenciada en Filosofía por la Universidad de Varsovia.  Jopek es considerada como la mejor cantante de Jazz polaco del momento y una de las voces europeas más influyentes en este género.

Makoto Ozone (nacido el 25 de marzo de 1961 en Kobe) es un pianista de Jazz japonés. Empezó tocando el órgano a la edad de dos años y a los siete ya improvisaba. Apareció en la televisión japonesa con su padre entre los años 1968 y 1970. A los 12 años cambió de instrumento para tocar el piano, luego de haber sido impresionado por los discos de Oscar Peterson. En 1980 entró a la Escuela de música Berklee y más tarde trabajó conGary Burton. Makoto Ozone ha colaborado Jopekcon la voaclista Kimiko Itoh. Ellos se presentaron como un duo en el Festival de Jazz de Montreux, además de haber producido él el disco de la vocalista Kimiko, que ganó el premio de vocalistas japoneses 2000 Swing Journal.

Tracklist:

01 Yoake
02 Hej, Przelecial Ptaszek
03 Dolina
04 Oberek
05 Biel
06 Do Jo Ji
07 O, Moj Rozmarynie
08 Pandora
09 Dobro
10 Cyraneczka
11 Kujawiak
12 Yuugure

Escúchalo en Deezer!!

 

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Cida Moreira – A Dama Indigna (2011)

Con este post inicio un ciclo con los mejores discos brasileros del 2011 según el crítico musical y periodista Mauro Ferreira. El primer lugar lo obtuvo el ya publicado Recanto de Gal Costa. El segundo, lo tiene este disco de la pianista Cida Moreira. Es un disco de baladas con un repertorio amplio, interpretando canciones de Tom Waits, George Gershwin, Kurt Weill, Chico Buarque, Gonzaguinha, Renato Barros, Macalé, Caetano Veloso y Amy Winehouse. Son canciones en tono de balada y jazz interpretadas por la magnífica voz de Cida.

Para Cida Moreira, la dama indigna “es una metáfora. Poética, mítica y teatral. Un poema de Marcelo Fonseca que oí cantar un dia, me llamó dama indigna, y yo me sentí representada doblemente, por el lindo poema y por el encuentro delicado con un idioma que me define bien, pues la dama se torna indigna al ejercer sin pudores su dignidad en el arte: propósito de vida. Gracias a un poco de locura, mucho de lucidez… y todas las canciones pasean por ese camino, que siempre me lleva de vuelta a mí… una muchacha con su piano”.

Cida Moreira es una artista singular de la escena musical de Brasil. Teatral, abrasiva, estimulante y original, su forma de reinterpretar a creadores como Chico Buarque, Tom Waits, Bob Dylan, Bertolt Brecht y Kurt Weill marcaron su estética y forjaron una personalidad particular dentro del panorama de la vanguardia de San Pablo. En su cuarta visita a la Argentina, viene a recorrer parte de ese repertorio dedicado a grandes creadores con su particular mirada, entre dramática y sublime.

Su voz envolvente de mezzosoprano, una interpretación corporal y esas tripas para hacerse de grandes canciones, le permitieron desarrollar una carrera singular, desde los años setenta. Como pianista, actriz y cantante, comenzó a trabajar en teatro y en obras musicales. En su primer disco,Summertime (1981), versionó clásicos del blues y jazz. A partir de allí, la recreación de otros autores se transformó en la especialidad de la intérprete paulista.

Cida, tuvo su papel protagónico en la primera puesta de la Opera do Malandro, de Chico Buarque; también trabajó con la prestigiosa directora brasileña Dense Stoklos y con artistas como Arrigo Barnabé en su ópera El hombre de los cocodrilos. Sin embargo, sus trabajos discográficos dedicados a Chico Buarque y Tom Waits la transformaron en una voz de culto. (Fuente reseña: lanacion.com.ar).

Tracklist:

1 Hotel Das Estrelas
2 Soul Love
3 Maior Que O Meu Amor
4 Mãe
5 Uma Canção Desnaturada
6 The Man I Love
7 Sou Assim
8 Youkali-Tango
9 O Ciúme
10 Summertime
11 Back To Black
12 Lost In The Stars

 

Sonny Rollins – Saxophone Colossus (1956)

Estaba buscando un disco para postear y me encontré el track solitario de You Don’t Know What Love Is, en la versión de Sonny Rollins, balada inmortalizada, al menos en mi memoria por el gran John Coltrane. Una señal demasiado poderosa para desoirla. Un estupendo disco de jazz.

Comenzar diciendo que nuestro amigo Theodore Walter “Sonny” Rollins en un principio de su formación académica fue un destacado pianista a futuro, pero también (como no), el gran saxofonista que sería luego con el correr del tiempo.

Resulta que a fines de los años ‘40, Sonny Rollins es reclutado por el buen olfato del maestro pianista Bud Powell para formar parte de su nuevo quinteto y a este significativo impulso musical le siguen sendas sesiones de grabación con nombres que ya de por sí lo dicen todo: The Modern Jazz QuartetThelonious Monk, Art Farmer, Miles Davis, Charlie Parker, etc.

Después de tan exquisita lista uno se preguntaría: ¿que más te faltaría Sonny?, pues claro, nada más citar el disco que le daría su posterior y definitivo sobrenombre a la eternidad. O sea, el ya invalorable “Saxophone Colossus”. Pueda parecer exagerado, pueda que no. Pero si hay algo de verdad en ese ensalzado mote, es que justamente en esta obra que les traigo, “Sonny” le hace amplios honores y de la mejor manera que uno pueda entender esos amplios honores.

Desde la inmemorable y movediza Chicago se une a su gran amigo de toda la vida, el siempre bien predispuesto baterista Max Roach y es ahí donde se encuadra este disco, tan parejo en sus formas y modismos que hasta estoy tentado en caer en el pecado de pronunciarlo como simplemente “sublime”. Pero no, como ya sabrán no me contento con eso.

Así es que nuevamente arremeto con mi infructuosa (pero entusiasta ante todo), tarea de darle forma en palabras más, palabras menos.

Comenzamos con los aires caribeños, más precisamente los del género Calypso que trae consigo el sentido homenaje de Sonny a su ciudad natal Saint Thomas, capital de las Islas Vírgenes. Ahí esta presente la típica cadencia de Max Roach y las concisas volteretas del saxo de Sonny, como para recordarte que esto después de todo es un disco de Jazz. Es el primer track llamado no en vano “St. Thomas”.

Nos ponemos más intimistas con la agridulce, melancólica y hasta diría pretenciosa balada “You Don’t Know What Love Is”, toda una declaración para un amor mal correspondido. Y es en ese preciso momento que el triste, pero a su vez rabioso, saxo nos recuerda que en el amor no todas son rosas, porque también hay espinasde las que duelen y en forma.

Para cambiar de ánimo viene a nuestro rescate el próximo track titulado “Strode Rode”, donde el cuarteto Rollins-Watkins-Flanagan-Roach rinde un maravilloso, compacto y acelerado homenaje a otro grande en la historia del Jazz: el malogrado trompetista
Freddie Webster. Lo que se dice hardbop de alta jerarquía y en su dosis justa.

Luego aparece una magnifica reversión del standard “Moritat”, la cual toma una tonalidad de colores nunca jamás antes oída (al menos de mi parte). Por lo que prueba superada y con creces para todos los interpretes. Tratar de describir los efusivos solos de Sonny y compañía me sería más que imposible, por lo que solo escúchenlos y después me cuentan.

Y como todo lo bueno tiene un final, que mejor que terminarlo en clave bluesie, siendo así “Blue 7″ el espacio más logrado para macerar los improvisados solos, los frenéticos cambios de melodías, las jugarretas de estos maestros de lo imprevisible. En definitiva, el arraigado sentimiento que nos da la misma música. Este final ya de por sí solo vale el disco entero,
pero no se dejen engañar por nadie: lo valen todas y cada una de las pistas. (Fuente reseña y link descarga: http://www.zonadejazz.com).

Tracklist:

St. Thomas
You Don’t Know What Love Is
Strode Rode
Moritat
Blue Seven

Músicos/Personnel:

Sonny Rollins – Saxo tenor
Tommy Flanagan – Piano
Doug Watkins – Bajo
Max Roach – Batería

Billie Holiday – Lady In Satin (1958)

Como ya sabrán estuve enamorado de Nana Caymmi, Marina Lima, Marisa Monte y un largo etcétera. Pero mi primer gran amor musical fue precisamente Billie Holliday, Lady Day, que además de su talento me parecía y me sigue pareciendo una mujer sumamente bella. Su vida, llena de tragedias, excesos y amores no correspondidos dan para escribir varios tangos, pero la voz de Billie, cargada de sentimiento en cada una de sus interpretaciones, es tan única e irrepetible que difícilmente cederá su lugar en el firmamento musical. El video de abajo ilustra la tremenda estrella que era Billie, en esa ocasión acompañada de músicos de la talla de Ben Webster, Gerry Mulligan, Coleman Hawkins, y Roy Eldridge.

Lady In Satin fue el penúltimo trabajo de Billie Holiday. Grabado en el mes de febrero de 1958, decidió llevar a cabo un disco con orquesta de cuerdas (en lugar de una orquesta de jazz) por primera vez en su carrera, eligiendo ella misma al hombre adecuado, un joven y casi desconocido arreglista llamado Ray Ellis. Este álbum es considerado como uno de los mejores discos del siglo XX.
El gran saxofonista Lester Young la bautizó con el cariñoso apodo de “Lady Day”. Ella, Eleanora “Billie” Holiday (1915-1959), le puso el de “Prez”. Eran los días felices, los últimos años treinta y los primeros cuarenta, cuando Billie Holiday deslumbraba con su voz sensual de corneta y su fraseo aún inigualado junto a Lester Young, Benny Goodman y otros grandes solistas en las mejores orquestas. Días en que Holiday, la mujer que hizo de la voz un instrumento más dentro del jazz, la que elevó la interpretación de canciones intrascendentes a la categoría de arte, era todo lo feliz que podía ser una mujer con un pasado marcado por una infancia de rechazo, prostitución y abusos, que no fue lo suficiente para desanimar su vocación por la música.
En los años treinta la joven Billie Holiday era la reina del jazz. No hacía proezas vocales pero su voz flexible jugaba con cada sílaba como si la hubiese escrito de su puño y letra. Para alcanzar el éxito, Billie tuvo que aguantar todo tipo de humillaciones por su doble condición de mujer y negra. Obligada a entrar por la puerta de servicio en los locales donde actuaba, estafada por empresarios y discográficas, Billie Holiday se metió en las drogas en una carrera hacia la muerte acelerada por el acoso de la policía antidroga y por sus relaciones sentimentales destructivas.
La Billie Holiday de los años cincuenta, a pesar de su fama, no era, ni de lejos, la de los días felices. Su voz había perdido elasticidad, volumen y timbre. Pero mientras sus cualidades vocales desaparecían, crecía su magnetismo, que alcanza gigantescas proporciones en Lady In Satin, el disco más controvertido de su carrera, una de las grabaciones más sobrecogedoras que jamás se haya oido.

En Lady In Satin, Billie Holiday quiso un nuevo sonido, de satén, que le ayudara a sacar lo mejor de su maltrecha voz. Escogió hacerlo con una orquesta de cuerda, eligiendo como arreglista y director a Ray Ellis. Quiso también que las canciones de Lady In Satin fuesen todas novedades en su ya amplio repertorio, y eligió un puñado de versiones que jamás había grabado. “For Heaven’s Sake” -escrita por una de las sopranos del coro que participó en el disco, Elise Bretton-, “The End Of A Love Affair” y, sobre todo, “I’m A Fool To Want You” han hecho crecer la leyenda de Billie Holiday tanto como su célebre “God Bless The Child”, un canto a la mujer autosuficiente que ella misma escribió muchos años antes pensando en su madre.
Lady Day canta los versos ajenos con tanto dolor como si hubiese vivido cada estrofa en sus propias carnes. Arropada por un fondo de violines, arpas, vientos y voces crepusculares, a años luz del swing sobre el que cabalgaba en sus mejores años, Lady Day se balancea, emborrachada de tristeza y de alcohol, fraseando sílabas que se arrastran con tempo propio, cargadas de un inmenso dolor.
En definitiva, Lady In Satin es un disco de una grandeza excepcional y, sobre todo, una oportunidad para redescubrir y disfrutar las interpretaciones de Lady Day, absolutamente conmovedoras, tristes y bellísimas. (Fuente reseña: http://lauvaylaparra.blogspot.com).

Trackslist:
01. I´m A Fool To Want You
02. For Heaven´s Sake
03. You Don´t Know What Love Is
04. I Get long Without You Very Well
05. For All We Know
06. Violets For Your Furs
07. You´ve Changed
08. It´s Easy To Remember
09. But Beautiful
10. Glad To Be Unhappy
11. I´ll Be Around
12. The End Of A Love Affair
13. The End Of A Love Affair (stereo, bonus track)

Dhafer Youssef – Abu Nawas Rhapsody (2010)

Otro disco de jazz que no me he cansado de escuchar es este de Dhafer Youssef, al que ya conocía y que nunca me defrauda. Con una voz que desgarra (una de las más bellas que haya conocido) y te conecta con al cultura de medio oriente, siempre dentro del formato jazzístico. Un imperdible.

El carismático laudista y vocalista tunecino Dhafer Youssef, asociado mucho tiempo a improvisadores de música electrónica, sorprende con un disco absolutamente acústico, dedicado al poeta árabe de origen persa Abu Nawas.

Emigrado a Europa hace 22 años, Youssef ha realizado numerosos discos personales y brillantes colaboraciones con músicos europeos, principalmente los austríacos Wolfgang Mutshpiel y Dieter Ilg, los noruegos Eivind Aarset y Arve Henriksen, el sardo Paolo Fresu o el franco vietnamita Nguyên Lê.

En su nuevo disco, “Abu Nawas Rhapsody”, Youssef presenta un nuevo cuarteto, compuesto por él mismo, por el pianista armenio Tygran Hamasyan, por el bajista Chris Jennings y por el espectacular baterista Marc Giuliana.

En su repertorio, tres temas en dúo improvisados para laúd y piano. Todos los demás temas fueron compuestos por Youssef, quien adopta la poesía de Abu Nawas porque la mejor manera de volver a casa es volver a la lengua materna. (Reseña de Francisco Cruz para http://www.rfi.fr. Link: http://presoventanilla.wordpress.com).

Tracklist:

01. Sacré “The Wind Ode Suite” (4:54)
02. Les Ondes Orientales (9:09)
03. Khamsa “The Khamriyyat of Abu Nawas” (7:38)
04. Interl’Oud (1:43)
05. Odd Elegy (4:53)
06. Ya Hobb “In the Name of Love” (4:08)
07. Shaouk (2:07)
08. Shatha (5:22)
09. Mudamatan “The Wine Ode Suite” (4:51)
10. Hayastan Dance (5:00)
11. Sura (6:07)
12. Profane “The Wine Ode Suite” (4:39)

Artist List

Dhafer Youssef: vocals and oud
Tigran Hamasyan: piano
Chris Jennings: bass
Mark Giuliana: drums

Brandi Disterheft – Debut (2007)

Hace un par de semanas me puse a trabajar escuchando este disco que había bajado pero que no había escuchado hasta ese momento. Me encontré c
on un disco con mucho vértigo y oleadas de buen jazz.

La bajista canadiense de jazz acústico, Brandi Disterheft, ha trabajado con algunos pesos pesados en su corta carrera, citando sus mentores Rodney Whitaker o Don Thompson y el saxofonista Jane Bunnett. Las liner notes se refieren a un endoso de Prince, y un reconocimiento para Björk para el título Debut. Esto no es una grabación de jazz con sensibilidad pop, pero si un esfuerzo de jazz moderno meticulosamente trabajado que exhibe un sonido grupal, antes que los cortes de Disterheft. Compañeros músicos de Toronto se ofrecen en formatos de trio, cuarteto, o sexteto. Hay dos selecciones que rinden un homenaje directo a Art Blakey & the Jazz Messengers, y al sonido hard bop de los ’60 de la primera línea de saxo tenor/trompeta. “Dandy Dangle” es un coloso temerario “en su cara”, que exuda el acercamiento democrático a Blakey abrazado, mientras “Sixty Dollar Train” tiene el brillo y el feliz sentimiento universal, que identificó las grabaciones de Blue Note, sesgo que sirvió tan bien a la empresa y sus oyentes. De las selecciones de trío conformadas por piano-bajo-batería, “Pennywort” fácilmente se desliza del vals al espíritu funk, mientras “Little Space I Need to Fill (aka Detroit)” claramente está dedicado a Detroiter Whitaker, y es la típica y lenta jam funk de The Bad Plus de una persona joven. Disterheft es aficionado al compás 3/4 como lo demuestra en el gigante “Duke’s Dead” y “Auto-Beauties”, sosteniendo el scat vocal y la lírica cantada por Sophia Perlman. Un poco de música free improvisada, una bonita balada pop nuevamente cantada por Perlman, y el buen modal parada-arranque tick-tock infundió “Dah-Knee-Low” (para Danilo Perez), usa los grupos más pequeños, y muestra los limpios pianismos de Adrean Farrugia o David Virelles, quienes son, ambos, excelentes. Será interesante ver que dirección toma Disterheft estilísticamente, pero considerando que ella compuso toda esta música, sería sabio mantener la pista de ella. Probablemente, está destinada a grandes cosas. (Fuente para la reseña: Michael G. Nastos para http://www.allmusic.com. Link y traducción: http://presoventanilla.wordpress.com)

Tracklist:

1. Pennywort (6:20)
2. Dandy Dangle (6:43)
3. Duke’s Dead (4:21)
4. Auto-Beauties (3:44)
5. Typhoon the 27th Hour (5:16)
6. If Only…(3:53)
7. Sixty Dollar Train (7:01)
8. Dah Knee Low (5:34)
9. Little Space I Need to Fill (aka Detroit) (3:52)

Artist List

Brandi Disterheft: acoustic bass
Sophia Perlman: vocals
Nathan Hiltz: guitar
Chris Gale: tenor saxophone
Alexander Brown: trumpet, flugelhorn
Adrean Farrugia; David Virelles: piano
Sly Juhas: drums

Ann Sally – Moon Dance (2005)

Ann Sally es una extraordinaria cantante de jazz pero también también se atreve en otros estilos como el bossa nova. Una gran revelación musical.

Ann Sally es de familia coreana, pero nació y creció en Nagoya, Japón, donde terminó también su escuela secundaria. Entró a la universidad de medicina en Tokyo y se encontró con la música de la bossa nova. Además de especializarse en cardiología, se sumó a la actividad musical de un club en su universidad y comenzó a cantar. Grabó su álbum debut, Voyage, que incluía algunas de sus canciones favoritas y otros covers que se adecuaban bien a su voz suave y aterciopelada. Apoyada por el gran músico jazzero Toots Thielemans, tuvo la experiencia de un maravilloso trabajo en colaboración con él en la grabación del disco. Sus álbumes siguientes, Moon Dance y Brand New Orleans, mostraron más de su talento musical en desarrollo mediante canciones cantadas en inglés, portugués y japonés. (Fuente reseña y link descarga: http://bienvenidosalamonga.blogspot.com, la casa de Carlos y Diego).

Tracklist:

1. I Wish You Love
2. Onde Eu Nasci Passa Um Rio
3. Haven’t We Met
4. Japanese Title
5. Peaceful
6. Only Love Can Break Your Heart
7. Happier Than The Morning Sun
8. Japanese Title
9. 5/4 Samba
10. Meu Carnaval
11. Allelujah