Archive for the ‘ Lucho Gatica ’ Category

Lucho Gatica e Convidados – Bolero (2003)

Para terminar esta breve selección de músicos chilenos a raíz de nuestras celebraciones bicentenarias, traigo este posteo del que en mi humilde opinión, es el interprete más grande que ha dado esta parte del mundo. Mucho dirán que es Víctor Jara o Volieta Parra, incluso Patricio Manns, y es probable que tengan razón, pero creo nadie de nuestro país ha llevado la música a niveles tan altos y tan lejanos como Lucho Gatica. ¿Quién de nuestros músicos tendría el privilegio y la oportunidad de compartir tribuna con músicos de la talla de los que participan en este disco?. Cri, cri…Y como somos un pueblo sin memoria, no nos preocupamos de mostrarle a nuestros hijos lo que hicieron nuestros mayores, ni menos si aún están vivos. En fin, mi sentido reconocimiento a don Lucho Gatica, ¡maestro!.

Sobre el disco:

Invitados brasileños de gran nivel interpretan conocidos boleros junto a Lucho Gatica: Leny Andrade, Emilio Santiago, João Bosco, José Luiz Mazzioti, Nana Caymmi, Cauby Peixoto, Silvio Cesar, Maria Creusa, Pery Ribeiro, Os Cariocas, Danilo Caymmi, Fagner e Osvaldo. El repertorio del disco? Los boleros de siempre: “Contigo Aprendi”, “El Dia Que Me Quieras”, “Solamente Una Vez” y otras.  (Fuente reseña y link descarga: http://elomusical.blogspot.com).

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Lucho Gatica con la Orquesta de Miguel Caló – Tangos del Recuerdo (1964)

La figura más gloriosa de la música popular universal surgida en Chile es Lucho Gatica. Maestro del bolero internacional, desarrolló desde sus inicios en 1951 una carrera cuyos alcances internacionales le permitieron consagrar su éxito de masas en América Latina, EE.UU., España o Asia entre otras regiones, y mantener su condición de leyenda hasta nuestros días, radicado en EE.UU y acreedor del respeto y el aprendizaje de generaciones de cantantes de habla hispana.

El mérito múltiple del cantante incluye lo cuantioso de su repertorio, grabado y editado indistintamente en Chile, Brasil, México o España, además de la fama internacional y la excelencia artística, y su carrera descansa en una doble proeza única e histórica: haber instalado en un género tan monumental como el bolero una forma revolucionaria de cantar, y haber ido desde Chile a imponer esa revolución en las dos capitales universales de esa música, Cuba y México.

Lucho Gatica tuvo a su disposición el cancionero más granado de la época de oro de los boleros americanos. Ninguna enumeración de sus éxitos está completa sin la mención de los siguientes boleros: “Contigo en la distancia” (César Portillo de la Luz), “Historia de un amor” (Carlos Almarán), “El reloj” (Roberto Cantoral), “Bésame mucho” (Consuelo Velásquez), “Sinceridad” (Rafael Gastón Pérez), “La barca” (Roberto Cantoral), “Tú me acostumbraste” (Frank Domínguez), “Nosotros” (Pedro Junco), “Solamente una vez” (Agustín Lara), “Sabor a mí” (Álvaro Carrillo), “No me platiques más” (Vicente Garrido), “Perfidia” (Alberto Domínguez), “Obsesión” (Pedro Flores), “Delirio” (César Portillo de la Luz), “Vanidad” (Armando González Malbrán), “Piel canela” (Bobby Capó), “Sufrir” (Francisco Flores del Campo), “Y…” (Mario de Jesús), “Encadenados” (Carlos Arturo Briz), “Espérame en el cielo” (Francisco Vidal López) y “La puerta” (Luis Demetrio), entre el cálculo de las más de ochocientas canciones grabadas.

A contar de esos logros Lucho Gatica es también la máxima leyenda de la música chilena en el mundo, una leyenda en la que el cantante se codea con Elvis Presley, Ava Gardner, Frank Sinatra, los Beatles o Julio Iglesias. Es una referencia de la cultura popular de más de un continente, como consta en la presencia de sus figura en novelas como La tía Julia y el escribidor (1977), de Mario Vargas Llosa, o en libros de autores hispanoamericanos como Guillermo Cabrera Infante y Alfredo Bryce Echenique. La fiebre por los boleros desencadenada en los años ‘90 a escala mundial en la industria de la música y explotada por Luis Miguel, Plácido Domingo, José Luis Rodríguez, José Feliciano, Gloria Estefan, Charlie Zaa no habría sido posible sin el repertorio dorado que Lucho Gatica grabó entre los años ‘50 y ‘60.